jueves, 20 de noviembre de 2014

LOS SEÑORES PROTECTORES DE LOS BOSQUES (I): CONSIDERACIONES GENERALES Y TIPOLOGÍAS

     
El paisaje define la vida y la mentalidad de las poblaciones que viven en él, es por esto por lo que se desarrollan una serie de mitos y creencias alrededor de sí mismo y de sus elementos. En esta entrada queremos, pues, mencionar algunas de las numerosas figuras que habitan y protegen los bosques de gran parte del mundo. Como ya sabéis, la foresta puede funcionar y mostrarse de muy diversas maneras. En este caso se presenta como:
 
1. Refugio de lo sagrado. Dentro de sus fronteras pueden habitar seres sobrenaturales de muy diversa índole, desde dioses hasta pequeños espíritus elementales.


2. Lugar de culto. La veneración de la Naturaleza está implícita en casi la totalidad de las religiones por lo que no es de extrañar que ella misma sirva como templo. Esto mismo ocurre con los bosques, los cuales funcionaron como santuarios naturales para rendir culto a las deidades residentes en ellos y a sus protectores. Julio Caro Baroja dividirá la dendolatría en tres tipos:


"Veneración por los árboles y los bosques en general; veneración por determinados árboles y bosques en particular; veneración por los espíritus que habitan los árboles y los bosques[1]"


3. Lugar admirado y temido. El bosque es un espacio que se admira y se respeta pero a la vez se teme. Estas figuras no hacen sino dotarle de cierta protección frente a los posibles peligros externos que puedan dañar su estructura o sus elementos. No es de extrañar, pues, que el cazador, el leñador o el pirómano sean el foco de la ira de alguno de estos señores de los bosques. Este carácter explica algunas ofrendas que los viajeros hacían a los dioses o espíritus guardianes cuando tenían que atravesar sus dominios.


Los guardianes de los árboles pueden clasificarse según su importancia en el mundo sobrenatural, es decir, dioses mayores, dioses menores, genios y espíritus elementales. Hay que tener en cuenta que no suelen desempeñar un solo papel, sino que pueden asociarse a otros elementos naturales, vegetales o animales. Es muy habitual que junto a la protección de los bosques también actúen como guardianes del ganado o los animales salvajes.


1. Dioses
Diana de Versalles. Siglo I-II. Museo del Louvre Copia romana en mármol de una escultura en bronce del griego Leocares
Mielikki. Ilustración de Dragoninthemist, usuario de Deviant art



No hay ningún dios o diosa cuya función sea únicamente la protección de la foresta; más bien engloban en su figura otras funciones relacionadas con la Naturaleza: caza, fertilidad, agricultura, ganado, etc. Pondremos de manifiesto la mitología griega y la finesa como ejemplos representativos, pues es imposible desarrollar esta temática en un solo post debido a su gran extensión.


 - En la mitología griega, Artemisa. Es conocida como la diosa cazadora, entre otras funciones, y su hogar reside lejos de los núcleos urbanos. Como apuntaba Calímaco en el Himno a Ártemis: "Raro será que Ártemis baje a una ciudad". Yves Bonnefoy, en su Diccionario de Mitologías relata lo siguiente:


"Las doncellas de Esparta se reúnen en Carias (Los Nogales), en el lindero de los sombríos bosques de fresnos que cubren las montañas entre su país y la vecina Arcadia. Sus coros danzan al aire libre, alrededor de la estatua de Ártemis Caria, Señora del Nogal y de los árboles salvajes que dan fruto[2]"


 Su homónimo romano es la diosa Diana, pero de ella nos interesa su faceta de Diana nemorensis[3] (la Diana de los bosques), cuyo santuario se encontraba en el lago Nemi.


"[...] Si el árbol sagrado que guardaba a riesgo de perder la vida era la personificación de la diosa misma, el sacerdote no sólo lo adoraba como a su diosa, sino que lo abrazaba como a una mujer[4]


  - La mitología finesa nos deja uno de los mejores ejemplos de dioses asociados al bosque, la pareja formada por Tapio y Mielikki. Al igual que ocurría con las diosas clásicas, ellos también se asocian con la caza y a Mielikki se le otorga el poder de curación de algunas heridas. Algunas fuentes describen a Tapio como una figura cuya barba estaba formada por árboles y cuyos ojos parecían profundos lagos[5].

Ambos aparecen nombrados en el Kalevala, obra épica finlandesa. Podéis acudir aquí para leer su descripción en dicha obra.


2. Dioses menores/genios 


Leshi. Ivan Bilibin, 1906
Estas figuras protectoras sí suelen tener su función clara: la vigilancia y protección de los bosques y de sus habitantes. Es muy habitual que su apariencia goce de rasgos animales, dando una imagen salvaje: cuernos, patas de cabra, pelo en abundancia o en su defecto musgo, corpulencia, etc., a modo de yetis. Como resultado de la evolución y transformación de la tradición oral y el folklore podemos encontrar casos en los que estas figuras hayan cambiado de apariencia, describiéndoles como pastores, cuyo ejemplo es el Basajaun vasco. En ocasiones van ataviados con objetos como bastones.

Con la llegada del cristianismo a Europa, estos guardianes se metamorfosearán en santos o en la figura del hombre salvaje (del cual hablaremos con detenimiento en otra entrada).

Algunos ejemplos de estos protectores son: el Silvano romano y el griego Pan, el Leshii eslavo, el Busgosu asturiano, el Basajaun y la Basandere vascos, las dríades y los faunos, etc.


3. Seres elementales del agua o los árboles 


Estas criaturas son las más conocidas pues han formado parte de nuestro imaginario infantil: hadas, ninfas, duendes, gnomos, diablillos, etc. Más adelante prepararemos alguna entrada más amplia sobre cada grupo de criaturas pero a modo de presentación hay que tener en cuenta que es habitual que estén vinculados a diferentes tipos de árboles, hierbas o flores. Quizás el caso más conocido sea el de las hadas, las cuales suelen asociarse a los robles o las hayas.


¡OS ESPERO ENTRE LAS HOJAS!
 



BIBLIOGRAFÍA


ABELLA, IGNACIO: La memoria del bosque: crónicas de la vieja selva europea. Cultos y culturas, mitos, leyendas y tradiciones. Barcelona, R.B.A. Libros, 2007

BOIX LLAVERIA, SARA: Elfos y hadas en la literatura y el arte: los espíritus elementales del aire. Palma de Mallorca, José J. de Olañeta, 2006

BONNEFOY, YVES: Diccionario de mitologías; edición de Carlota Casas Baró. Barcelona, Blacklist, 2010

CARO BAROJA, JULIO: "Capítulo IV: Culto a los árboles y mitos y divinidades arbóreas" en Ritos y mitos equívocos. Madrid: Ediciones Itsmo, 1989. pp. 339-351.

WILKINSON, PHILIP.: Mitos y leyendas: Guía ilustrada de su origen y significado. Barcelona: Círculo de Lectores, 2009





NOTAS

[1] CARO BAROJA, JULIO: "Capítulo IV: Culto a los árboles y mitos y divinidades arbóreas" en Ritos y mitos equívocos. Madrid: Ediciones Itsmo, 1989. pp. 339-351

[2] BONNEFOY, YVES: Diccionario de mitologías; edición de Carlota Casas Baró. Barcelona, Blacklist, 2010. p. 161

[3] De nemus, término para designar a los bosques sagrados.

[4] Fragmento de La Rama Dorada de Frazer incluido en ABELLA, IGNACIO: La memoria del bosque: crónicas de la vieja selva europea. Cultos y culturas, mitos, leyendas y tradiciones. Barcelona, R.B.A. Libros, 2007. p. 154


[5] WILKINSON, PHILIP.: Mitos y leyendas: Guía ilustrada de su origen y significado. Barcelona: Círculo de Lectores, 2009. p. 102

2 comentarios:

  1. Me gustó mucho la mitología, no había leído mucho al respecto pero al contratar una excursión en Riviera Maya me contaron algunas cosas y esta estaba entre ellas, espero que me lo cuenten bien!

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    1. Las diferentes mitologías americanas son un ámbito apasionante al que esperamos acercarnos dentro de poco ;)

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